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SINTOMAS DEL CANCER DE CUELLO UTERINO


La mayor parte del tiempo, el cáncer cervical es asintomático. Los síntomas que se pueden presentar abarcan:

Flujo vaginal continuo, que puede ser pálido, acuoso, rosado, marrón, sanguinolento o de olor fétido
Sangrado vaginal anormal entre períodos, después de la relación sexual o después de la menopausia
Períodos menstruales más abundantes y que duran más de lo normal
Cualquier sangrado después de la menopausia

Los síntomas del cáncer cervical avanzado comprenden:

Inapetencia
Pérdida de peso
Fatiga
Dolor pélvico
Dolor de espalda
Dolor en las piernas
Inflamación en una sola pierna
Sangrado vaginal profuso
Fuga o filtración de orina o heces por la vagina
Fracturas óseas


SIGNOS Y EXAMENES


Los cambios precancerosos y el cáncer cervical no se pueden ver a simple vista. Se necesitan exámenes y herramientas especiales para descubrir tales enfermedades.

Las citologías vaginales detectan los precánceres y el cáncer, pero no ofrecen el diagnóstico final. Si se encuentran cambios anormales, generalmente se examina el cuello uterino bajo aumento o ampliación microscópica, lo cual se denomina colposcopia. Durante este procedimiento, se extraen fragmentos de tejido en forma quirúrgica (biopsia), los cuales se envían al laboratorio para su análisis.

Otros exámenes comprenden:

Legrado endocervical (LEC) para examinar la abertura del cuello uterino
Conización quirúrgica

Si a una mujer se le diagnostica cáncer cervical, el médico ordenará más exámenes para determinar qué tan lejos se ha diseminado dicho cáncer, lo cual se denomina estadificación. Los exámenes pueden abarcar:

Tomografía computarizada
Cistoscopia
Imágenes por resonancia magnética (IRM)
Radiografía del tórax
Pielografía intravenosa (PIV)

El cáncer uterino suele ocurrir después de la menopausia. La obesidad y la sustitución hormonal con estrógeno también aumentan el riesgo. El tratamiento varía dependiendo del estado general de su salud, del avance del cáncer y si las hormonas afectan su crecimiento. El tratamiento suele ser una histerectomía, que es una cirugía para extirpar el útero. Otras opciones incluyen la terapia hormonal y radioterapia.